ADENTRO
Yo sólo me pregunto
cuándo se separarán tus manos de mi piel,
cuándo tus besos
dejarán de saciarme los labios,
adónde migrarán los sonidos
que (espero) sólo escucha el cuarto,
adónde el sudor, salado y pálido,
que desprenden nuestros cuerpos (energéticamente tendidos).
Pero sobre todo quiero saber
si la dulzura de tu boca
no es un sueño,
si la tibieza de tus manos
no es mentira,
si el recuerdo tan misterioso (e irreal) de la noche
me va a pinchar con las agujas del reloj
hasta que me desangre de vos
hasta que vomite tu mirada y tus caricias
o...
hasta que muera
con vos adentro de mis sesos
(y en cada célula de mi cuerpo
el prurito de tus besos).
